¿Quedarse mirando al vacío o animarse a volar?
Suele pasarnos que cuando nos vemos frente a un reto de la vida, nos acobardamos y damos un paso atrás quedándonos en la comodidad de lo conocido por miedo a salir heridos y no saber que hacer.
Cuando estamos en nuestro pequeño espacio lleno de nuestras cosas, sentimos que tenemos el control de todo a nuestro alrededor...en cierto punto de este proceso de auto conocimiento nos damos cuenta que es muy chico nuestro entorno, cansándonos de escuchar lo mismo una y otra vez.
Al salir del cuarto, nos vemos forzados a aprender sobre el mundo exterior y todas sus criaturas, sobre las emociones humanas, el amor hacía el prójimo, los simples placeres de la vida misma y lo mas importante de todo: la convivencia con otros seres.
El objetivo es, entonces, el afrontarlo de la manera adecuada para hacernos cada vez mas fuertes.