Hubo una vez un niño muy travieso que,
con gran talento,
era capaz de atravesar cualquier puerta,
inclusive las invisibles a los ojos.
Uno de ellas tenia una cerradura peculiar,
una en forma de algo tan especial que
tuvo que poner su corazón
para poder abrirla.
Lo que encontró detrás de ella,
nunca lo habría visto , sin
haber puesto lo mas valioso de él...

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